|Dos años de café con alma mexicana en el corazón de la CDMX|
La gran fiesta de Sede Café



En el vertiginoso pulso de la Ciudad de México, donde el tiempo se mide en trayectos y el café es el combustible del alma, ha surgido un movimiento que está redefiniendo nuestras mañanas. Sede Café, el proyecto mexicano que nació con la audaz misión de democratizar el café de especialidad, cumple dos años de vida y lo celebra transformando la ciudad en una auténtica fiesta sensorial.
Lo que comenzó en febrero de 2024 como una discreta barra en Manacar, hoy es un fenómeno de más de 50 sedes que abrazan la capital, desde el brillo corporativo de Santa Fe hasta la tradición de Tlalpan. ¿Su secreto? Un equilibrio magistral entre el concepto grab & go de metrópolis como Londres o Nueva York y la calidez inconfundible de la hospitalidad mexicana.
Una oda al sabor nacional
Sede no solo sirve café; cuenta historias de origen. En colaboración con Café Jiribilla, uno de los tostadores más respetados del país, cada taza rinde homenaje a los productores de Veracruz, Oaxaca y Chiapas. Con precios que desafían el mercado (desde los $15 MXN), han demostrado que la calidad excepcional no tiene por qué ser un lujo inalcanzable.


El mes de la «Sedebración»
Durante todo marzo, la marca invita a su comunidad a ser parte de la dinámica de aniversario. La apuesta es irresistible: al ordenar cualquier bebida de la sección “Algo Bien” , joyas de autor como el Pistacchio Latte, el reconfortante Spanish Latte con su toque de sal de mar, o el ya icónico Freddo Cappuccino, los clientes recibirán un «rascadito». Los premios van desde merch exclusiva y galletas artesanales hasta la posibilidad de ganar un año de café gratis.


Café, Ciudad y Arte Emergente
Fieles a su filosofía de acceso universal, Sede Café extiende su visión al mundo del arte. Para este aniversario, han unido fuerzas con el artista mexicano Román de Castro en una colaboración que fusiona el coleccionismo con el ritual del café.
«No solo queremos democratizar el café, también el arte».



Un brindis por el futuro
Con un menú que reinterpreta clásicos bajo una mirada contemporánea, como su imperdible Dirty Horchata, Sede Café se consolida como el punto de referencia para quienes buscan autenticidad en cada sorbo. Dos años han bastado para demostrar que, cuando hay pasión y respeto por el origen, el buen café se vuelve el lenguaje común de toda una ciudad.
¡Felicidades, Sede Café, por estos primeros dos años de aroma y comunidad!


